Me paso dos veces consecutivas, y la verdad es interesante de ser mencionado. En estos últimos meses leí dos libros (me tomo mi tiempo, copio lo que me gusta, lo releo, estoy muy analítica).
A un determinado suceso de mi vida le sigue casi inmediatamente la lectura de un libro escogido al azar que justo viene a dar en la tecla, como una respuesta, una señal, una idea, o simplemente una conclusión.
De lo que escribí en mis anteriores post, me han dicho que está en muchos libros, la verdad no tengo tanta lectura encima, más que la académica. Eso debe suceder por los temas comunes que vengo eligiendo.
Respecto de esta “casualidad” tengo dos ejemplos que paso a citar:
Le digo a mi analista: “Es que no puedo dejar de pensar. A veces siento que si no lo hiciera sería todo mas fácil, seria mas feliz.” Salgo de la terapia, me dispongo a viajar en tren de regreso a casa (viaje largo, hora y media con suerte) así que agarro el libro que había empezado a leer el día anterior y luego de unos párrafos, me encuentro con esto: "La mayor parte de los hombres no quieren nadar antes de saber" Dice Hesse entonces en "El lobo estepario": "¿No es esto espiritual? ¡No quieren nadar, naturalmente! Han nacido para la tierra no para el agua, y, naturalmente, no quieren pensar; como que han sido creados para la vida, ¡No para pensar! Claro, y el que piensa, el que hace del pensar lo principal, ése podrá acaso llegar muy lejos en esto; pero ese precisamente ha confundido la tierra con el agua, y un día u otro se ahogará."
Así me sentía yo. Pero esta simple y grandiosa frase me amplio el horizonte, y ya no me agobia pensar. Por ahí me ahogo, pero por ahí alguien viene a hacerme respiración boca a boca, y me salva. Lo más raro es que en la sesión siguiente ante una pregunta de mi analista, me quede en blanco. No se me ocurría nada, total detención de pensamientos. Y que grandioso es ese vacío, porque pude arrancar otra vez, siempre es bueno tener espacio para agregar cosas nuevas, para crear y recrear. Así que bienvenida el agua! Y gracias Hermann Hesse!
El sábado, agarro el libro que había traído para leer en mis vacaciones y que en otras oportunidades no había logrado cautivarme, ya que no pasaba de la primera página, y me encuentro con algo referente a lo que había empezado a escribir sobre la muerte.
“La beso, a ella la beso, y no soy hipócrita. La beso como podría morderla, y a veces la muerdo, o comérmela y masticarla, y digerirla. Porque hay una desesperada necesidad, casi diría una obligación de marcar al otro, a la otra, aunque sea con los dientes, y aunque alguno de estos sea postizo. Dejar una marca propia es cosa de vida o muerte, o de muerte solamente, porque la intención subterránea es traspasar la muerte, es seguir existiendo después del fin. Y a esos efectos tanto sirve la existencia de un hijo como la de una cicatriz. Después de todo, también el hijo es una cicatriz. Buena definición para proponer a la Academia. Hijo: cicatriz del Amor." No pensé que Benedetti me fuera a gustar tanto! Así que Mario: "Gracias por el fuego".
Si el amor es un invento para escapar de la realidad que trae aparejada la muerte, entonces coincido con este señor. Es como un círculo vicioso. Entonces solo aquellos que no aman, son quienes en realidad no temen la muerte. Que no aman a los demás y que no se aman ellos mismos. Y aquí aparece otra vez, el problema con los ideales, porque si yo no me amé, es porque mi ideal a alcanzar era muy alto. Nunca voy a ser como Dolores Barreiro (físicamente), ni la Madre Teresa (espiritualmente), ni Frida Calo (artísticamente), ni Silvina Ocampo (literariamente hablando), ni Aretha Franklin (vocalmente)...etc… Pero bueno…las cosas son así, me acepto como soy, físicamente imperfecta, intelectualmente luchándola, plásticamente desastrosa, literariamente aprendiendo, espiritualmente intentando, vocalmente cantando, porque aunque cante mal me gusta hacerlo. Y eso es vivir, que mas se puede decir. Depende de uno, de las ganas, de ponerse metas alcanzables y de tener mucha pero mucha paciencia. No todo puede ser ya! Al menos eso estoy empezando a aprender. Y cuesta mucho, pero es la forma mas sana de vivir.
Como dicen Les Luthiers… “Me di cuenta enseguida… no podía ser” (frase de cabecera si las hay).
Y creo que esto de encontrar en los libros cosas que toman cierta importancia en la vida personal, también tiene que ver con cierto estado particular por el que se esté atravesando. En otro momento tal vez esto no hubiera tenido trascendencia en mi vida…y me hubiera fijado en otras cosas, o directamente no me hubiera gustado…
Bueno, aprovecho para agradecerle a los que dejan su opinión.
A los que me conocen, muchos besos. Y a los que no me conocen, pasan, leen y opinan millones de gracias, coincidan o no, es lindo saber que les interesó leer y dejar su comentario!
16 febrero, 2006
15 febrero, 2006
Me quiero morir!
Frase dicha muy a menudo ante cualquier situación que nos produce vergüenza, frustración, tristeza, etc. Pero ¿Quién lo dice con total convicción y real sentimiento?
Bueno, en realidad todo lo que decimos, lo decimos por algo…pero en todo caso, eso será tema para el análisis particular.
Desde mi experiencia puedo decir, que en algunas ocasiones lo dije con total convicción y deseo, y no me arrepiento. Todo sirve para crecer y para aprender.
Antes, cuando no tenía objetivos claros por los cuales vivir, es decir, cuando no tenia objetivos, no tenía miedo a la muerte, me daba exactamente igual vivir o morir. Inclusive me parecía un premio. No entendía esa desesperación y esa falta de humor ante cualquier mención que yo hiciera sobre mi propia muerte. Y no es que ahora no siga haciendo ese humor, pero realmente no me quiero morir, estoy disfrutando mi vida y mis proyectos.
Y esta introducción es solo para presentar mi queja: BASTA DE LOS CANCHEROS QUE DICEN QUE NO LE TIENEN MIEDO A NADA! Yo creo que el no sentir temor por algunas cosas, es síndrome de que no te importa nada ni nadie. No hablo tampoco de esos fóbicos, que le tienen miedo hasta a una mosquita, sino de cierto respeto por algunas cosas. Hombres sobre todo, que creen llevarse el mundo por delante y lo único que se llevan por delante son sus propias mentiras. Y encima mienten tanto que ya se creen que son superheroes. Debe ser una pasión como el fútbol. Yo no sé si no se dan cuenta que no nos interesan esas grandes azañas boxisticas o son realmente tan tontos que creen que con esos cuentos pueden cautivar a alguien. No me interesa si te peleaste con uno, dos o veinte. Ni si le cantaste las cuarenta a tu jefe, o en un acto de inteligencia supremo cambiaste una lamparita como si fuera una azaña a lo Macgyver.
Ahí viene Neruda con palabras muy sabias: “Me gusta cuando callas…” En lugar de hablar tanta pavada, porque mejor no se callan un poco, mas acción y menos chamuyo barato. Caramba!
Bueno, me fui de tema… Menos mal que esta clase de zánganos, sarnosos, tuberculosos y rastreros (sorry por las expresiones elianisticas) no son la mayoría… ¿o si?
El tema es respeto, nada más. Es no creérsela. No podemos todo, cometemos errores, somos básicamente seres imperfectos, y ahí esta la gracia. Sino todo sería muy aburrido. Por eso hay gente que no quiere vivir, porque los ideales propuestos son cada vez mas altos, y las cosas simples de la vida quedan relegadas… ¿no?
Bueno, en realidad todo lo que decimos, lo decimos por algo…pero en todo caso, eso será tema para el análisis particular.
Desde mi experiencia puedo decir, que en algunas ocasiones lo dije con total convicción y deseo, y no me arrepiento. Todo sirve para crecer y para aprender.
Antes, cuando no tenía objetivos claros por los cuales vivir, es decir, cuando no tenia objetivos, no tenía miedo a la muerte, me daba exactamente igual vivir o morir. Inclusive me parecía un premio. No entendía esa desesperación y esa falta de humor ante cualquier mención que yo hiciera sobre mi propia muerte. Y no es que ahora no siga haciendo ese humor, pero realmente no me quiero morir, estoy disfrutando mi vida y mis proyectos.
Y esta introducción es solo para presentar mi queja: BASTA DE LOS CANCHEROS QUE DICEN QUE NO LE TIENEN MIEDO A NADA! Yo creo que el no sentir temor por algunas cosas, es síndrome de que no te importa nada ni nadie. No hablo tampoco de esos fóbicos, que le tienen miedo hasta a una mosquita, sino de cierto respeto por algunas cosas. Hombres sobre todo, que creen llevarse el mundo por delante y lo único que se llevan por delante son sus propias mentiras. Y encima mienten tanto que ya se creen que son superheroes. Debe ser una pasión como el fútbol. Yo no sé si no se dan cuenta que no nos interesan esas grandes azañas boxisticas o son realmente tan tontos que creen que con esos cuentos pueden cautivar a alguien. No me interesa si te peleaste con uno, dos o veinte. Ni si le cantaste las cuarenta a tu jefe, o en un acto de inteligencia supremo cambiaste una lamparita como si fuera una azaña a lo Macgyver.
Ahí viene Neruda con palabras muy sabias: “Me gusta cuando callas…” En lugar de hablar tanta pavada, porque mejor no se callan un poco, mas acción y menos chamuyo barato. Caramba!
Bueno, me fui de tema… Menos mal que esta clase de zánganos, sarnosos, tuberculosos y rastreros (sorry por las expresiones elianisticas) no son la mayoría… ¿o si?
El tema es respeto, nada más. Es no creérsela. No podemos todo, cometemos errores, somos básicamente seres imperfectos, y ahí esta la gracia. Sino todo sería muy aburrido. Por eso hay gente que no quiere vivir, porque los ideales propuestos son cada vez mas altos, y las cosas simples de la vida quedan relegadas… ¿no?
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