Les dejo, si es que todavía hay alguien leyendo por aquí, este escrito deprimente de febrero del 2007.
Salute!
Soy como una hormiguita
Soy como una hormiguita… de las negras
culonas, obvio! Jamás podría identificarme con las chiquititas coloradas. Soy
mas bien como las negras, que son más grandes en tamaño, pero más bobas. Si!!! definitivamente
soy una hormiga negra…y desde mi visión solo soy alguien que vive para
trabajar, de aquí para allá, como programada para una sola cosa. ¿Con que fin y
adonde me lleva vivir para trabajar? Pregunta de tipo existencial sin respuesta
seguramente.
En un rapto de reflexión viene la respuesta
obvia, trabajar dignifica. Estuve seis meses sin trabajar, fue la peor época de
mi vida, añoraba hacer cualquier cosa, no solo por el dinero, sino para hacer
algo que ordene mi vida, hacer que tenga un sentido mas… y ahora el único
sentido parece ser ese…
Se dice que sin trabajo perdes la dignidad,
pero acaso vivir para trabajar ¿no te lleva a lo mismo? Si nos ponemos a pensar
que lugar ocupa el trabajo en nuestra vida, y todo lo que dejamos de lado por
él… “Estoy cansada, hoy labure un montón, vamos otro día” “Empecé un curso pero
lo tuve que dejar, no me dan los tiempos” etc…
También se pierde la dignidad si no se vive a
gusto! Sí, hay que hacer sacrificios… pero no estaremos exagerando? La vida es
una, y el dejar para más adelante un error. Como leí hace poco por ahí, vivir
para trabajar solo hace muy bien al patrimonio del patrón!
Dosificar, equilibrar, poner en la balanza…
que difícil es!!! Necesito un manual de instrucciones parece… Me cansé de mirar
a las hormigas… mejor me voy a laburar!
Si, soy como una hormiguita…encima de las
negras, porque al menos las coloradas son proporcionadas y no tienen el culo
cual camión con acoplado!