14 febrero, 2014

Del arcón de los recuerdos

Encontré un escrito que nunca publiqué... y está bueno! Al menos después de un largo recorrido, siento que en esta etapa está buenísimo recordar aquello que aprendí a manejar... si, aprendí algo después de todo. Y en ésta práctica de ser feliz que es día a día, y que intento cada mañana "solo por hoy" me enorgullece saber, que a pesar de algunos altibajos, van ganando las ganas de respetar mis ganas, y vivir para mí, pura y exclusivamente para mi. Porque cuando yo estoy bien, todo a mi alrededor, o mejor dicho, todo lo que me importa a mi alrededor, está bien.
Les dejo, si es que todavía hay alguien leyendo por aquí, este escrito deprimente de febrero del 2007.
Salute!

Soy como una hormiguita


Soy como una hormiguita… de las negras culonas, obvio! Jamás podría identificarme con las chiquititas coloradas. Soy mas bien como las negras, que son más grandes en tamaño, pero más bobas. Si!!! definitivamente soy una hormiga negra…y desde mi visión solo soy alguien que vive para trabajar, de aquí para allá, como programada para una sola cosa. ¿Con que fin y adonde me lleva vivir para trabajar? Pregunta de tipo existencial sin respuesta seguramente.
En un rapto de reflexión viene la respuesta obvia, trabajar dignifica. Estuve seis meses sin trabajar, fue la peor época de mi vida, añoraba hacer cualquier cosa, no solo por el dinero, sino para hacer algo que ordene mi vida, hacer que tenga un sentido mas… y ahora el único sentido parece ser ese…
Se dice que sin trabajo perdes la dignidad, pero acaso vivir para trabajar ¿no te lleva a lo mismo? Si nos ponemos a pensar que lugar ocupa el trabajo en nuestra vida, y todo lo que dejamos de lado por él… “Estoy cansada, hoy labure un montón, vamos otro día” “Empecé un curso pero lo tuve que dejar, no me dan los tiempos” etc…
También se pierde la dignidad si no se vive a gusto! Sí, hay que hacer sacrificios… pero no estaremos exagerando? La vida es una, y el dejar para más adelante un error. Como leí hace poco por ahí, vivir para trabajar solo hace muy bien al patrimonio del patrón!
Dosificar, equilibrar, poner en la balanza… que difícil es!!! Necesito un manual de instrucciones parece… Me cansé de mirar a las hormigas… mejor me voy a laburar!


Si, soy como una hormiguita…encima de las negras, porque al menos las coloradas son proporcionadas y no tienen el culo cual camión con acoplado!